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IPCVA: habrá que realzar la imagen de la carne después de la pandemia

PASTORIL. Sin saber darle valor, Argentina siempre se diferenció en el mundo por un modelo productivo.

EL FUTURO DE LA CADENA. El Instituto que promociona la carne vacuna en el país, remarcó los desafíos post coronavirus.

Luego de superar la pandemia, el mundo seguirá andando y habrá otras preocupaciones que pasan por saldar las cuentas erróneas que se le echan al ganado vacuno. La afirmación corresponde al empresario de la industria cárnica Germán Manzano, consejero del Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (IPCVA) durante el marco del Seminario Internacional que se desarrolló virtualmente a fines de julio.

“Hay declaraciones sesgadas, que se contraponen a la necesidad de recuperar la productividad estancada desde hace años, a pesar del traslado del ganado a zonas nuevas y muchas mejoras en pasturas, junto a la implementación de mega térmicas en el NOA y NEA que han permitido comenzar a salir adelante y mostrar el crecimiento de la faena en la producción”, expresó el referente del mercado mundial de carnes.

Manzano, habló de desafíos y una necesidad de toda la industria frigorífica en prepararse para lo que se viene, que está vinculado a demandas crecientes que impulsarán una mayor capacidad de desposte, congelado y el adecuamiento de muchas instalaciones.

Según este referente, Argentina debe comenzar a competir por valor en el mercado mundial de carnes, con el objetivo de evitar tropezar con 2 gigantes como Brasil y la India que viene inundando de carne vacuna los mercados y a costos muy bajos.

“Esta frente a la posibilidad de revertir un retorno poco interesante que tienen estos compradores, incluso China”, enfatizó agregando que esa Nación tiene por adelante la urgencia de revertir una serie de enfermedades que han lastimado su matriz productiva.

“Necesitan volumen para un agujero de 25 millones de toneladas si se sumaran todas las carnes y lo más preocupante pasa por la ausencia de excedentes en todos los proveedores del mundo”.

Por su parte, para el IPCVA aún queda mucho por hacer en la República Popular China ya que el potencial pasa por ciudades importantes como su capital (Pekín). Shanghaí y Guangzhou, donde se activan poblaciones con un alto poder adquisitivo que cada vez más toman costumbres occidentales como el gusto por la carne vacuna de Argentina.

“Estamos yendo por 2 caminos. El primero se relaciona a un fuerte demanda en volumen que va reemplazando a mucha carne porcina y el otro está diferenciado por cortes especiales que se colocan en las góndolas de supermercados y restaurantes”.

El marco de este encuentro virtual por importante analistas mundiales, también reconoció al Pacífico como una región de compradores formidables. Se destacaron Japón y Corea del Sur como regiones de excelencia que demandan cortes vacunos a EE.UU., Australia, en menor medida Nueva Zelandia y en el marco de una nueva oportunidad Argentina.

Es decir, desde que nuestro país formalizó su promoción externa mediante un instituto (IPCVA), el camino no ha sido fácil. Sobre todo si te entiende que desde Holanda hasta Polonia y pasando por Escocia, todo el mundo promocionan y producen sus carnes. “No es simple. Se necesitan cupos para ingresar en cada uno de estos países y los que se consiguen requieren acciones permanentes para conservarlos”.

Abrir caminos

Actualmente, Argentina se plantea seguir creciendo en ganadería, aunque debe centrar sus proyecciones en habilitar nuevas rutas o destinos y prepararse para un mundo que estar en una actitud defensiva frente a tanta vulnerabilidad sanitaria. “Hay que salir a pelear, en un mundo distinto”, subrayó Manzano sin desconocer nuevas variables y hábitos en los consumidores jóvenes, que en Argentina se expresan con un 3% de la población que ya es vegana.

“Hay que trabajar sobre lo que se dice. Muchas son observaciones falsas que comenzaron desde el momento que nuestro país habló de una ganadería intensiva y se comienzan a atenuar en la medida que sigamos mostrando que estamos dispuestos a un diferencial o valor agregado que pasa por la ganadería pastoril”, expresó.

Al cierre, consideró estar convencido que estos procesos hay que certificarlos y revalorizarlos. “Las posiciones extremas son absurdas. No se puede vivir comiendo porotos y hay que tener argumentos firmes para salir a defenderlos”, sentenció Germán Manzano recordando que hace tiempo, un ministro de Perón, el Dr. Ramón Carrillo planteó que la población no tenía más problemas formación en los primeros años de vida, debido al acceso a los proteínas de carne vacuna.

“Basta con ver los estudios científicos de muchos neurobiólogos y médicos sanitaristas para darse cuenta de la cantidad de aminoácidos que aporta la carne vacuna, por encima de cualquier otros cortes cárnicos o productos”.

 

 

 

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