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21/12/2025Agro. El país podría resignar recursos productivos y naturales a EE.UU.

Mirada. Argentina estima que hay una oportunidad detrás del muro.
El dilema pasa por ver la capacidad que tiene el gobierno de nuestro país en acordar los términos. Está en juego definir si seremos partícipes de las inversiones o entregaremos los recursos naturales a cuenta de los pagos que se adeudan.
Desde que se conformó el bloque BRICS, fundado por Brasil, Rusia, China, India y Sudáfrica, los presidentes de EE.UU. vienen corriendo detrás del mismo e interpretando que en materia geopolítica y comercial se comienza a perder una batalla o la Guerra Comercial de esta última década.
Frente a esta realidad, el propio Donald Trump ha visto una oportunidad en el último gigante productivo, de ubicación estratégica, salida bioceánica y con una variada gama de recursos naturales que es Argentina. El lamento de Norteamérica por las rupturas con Brasil es una consecuencia grave y sin precedentes, aunque visto de otra forma, una oportunidad para nuestro país o un nuevo dolor de cabeza, a futuro.
Esta semana, trascendió la postura contradictoria de los sectores productivos que aseguran que China, nos habilita la conformación de una economía complementaria, mientras que EE. UU. nos abrirá la ventana hacia un esquema competitivo. No se trata de quien tiene razón o es mejor, sino de conciliar con un actor que nos compra más del 73 % de la carne vacuna que producimos por año (China) y un nuevo socio (EE.UU), que nos promete mejoras, sin avisarnos todavía cual será el precio.
“Hoy el mundo se juega 2 pujas, Occidente liderado por Trump y Oriente representado por los Brics. En el medio está Argentina como país importante; ahora alineado a Norteamérica por el hecho fundamental de que este país nos salgo de otra caída económica que se anticipaba a fines de septiembre”, explicó Miguel Peralta analista geopolítico.
Según este especialista, el criterio lo seguirán marcando los empresarios cuando vean con quien más le conviene hacer negocios entre los 2 bloques comerciales de importancia y sus posibilidades de acceso. No hace mucho tiempo, fue el propio sector de la maquinaria agrícola es que desistió de las misiones comerciales a EE.UU. y el ingreso a esa mercado por la innumerable cantidad de trabas y acciones de proteccionismos. Hubo fábricas que enfrentaron juicios millonarios por problemas de seguros, configuraciones, homologaciones y otros aspectos de seguridad, transitabilidad y transporte. Algo similar sucedió con las carnes y varios aspectos sanitarios que nos diferencian.
Todavía algunos manifiestan, las habituales maniobras que utiliza EE.UU. para nunca perder y disimular con penalizaciones a los extranjeros, el daño interno que les hace a sus farmers o productores.
Detrás de todo esto, está el Pacto Comercial Agro Productivo, con más exportaciones e inversiones para el país, dentro de un alineamiento regulatorio que eliminaría las trabas para una apertura agrícola, reduciría aranceles e intentará consolidar líneas primordiales para asegurar los suministros claves.
Volviendo al principio, por ahora toda esta puesta en escena indico que hay una salvaguarda hacia la relación agro comercial con China, aunque cuestiona las bases de investigación o militares actuales o futuras.
“Vamos hacia una posición intermedia en materia del comercio de commodities y manufacturas agropecuarias; algo más que obvio ya que EE.UU. no podría brindar el reemplazo comercial que se viene teniendo con China”, expresó Peralta agregando que en lo inmediato Argentina no tiene posibilidades de analizar demasiado el contexto, ya que es como un deudor a punto de que le rematen la casa.
Peralta asiente que la deuda es muy difícil de pagar, salvo que se entreguen parte de los recursos. Al mismo tiempo duda del intercambio comercial parejo, ya que se siguen entregando una gran mayoría de productos primarios sin valor agregado para recibir lo contrario.
“Sigue existiendo una alta ecuación desventajosa en la balanza comercial y las decisiones gubernamentales de nuestro país, están entrando en una cuenta regresiva sobre un acuerdo que puede salir bien o terminar entregando como pago, muchos de los recursos naturales que tenemos.
Por ahora hay 80 mil toneladas de carne bovina en juego y muchas promesas más. Tarde o temprano, después de la letra chica habrá que descubrir si es real el cambio, o las penas siguen siendo de nosotros y las vaquitas son ajenas.





