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Lechería: la crisis láctea ya lleva 5 años sin mejoras

EXTENSO. No hay registro de un período crítico tan largo.

Hace 29 años se vivió un ciclo de similar desarrollo y se reiteró en el año 2001. Afirman que ninguno alcanzó la intensidad del momento.

El presidente de la Asociación de Productores de Leche (APL), Raúl Catta afirmó que no hay registros en la historia de la Argentina sobre una crisis tan extensa del sector lácteo. Asimismo, remarcó que a fines del siglo pasado y principios del 2001 hubo situaciones extremas, aunque nunca tan permanentes como las que se atraviesan actualmente.

Según este referente, todo se inició en el 2014 y se profundizó por el cierre de las exportaciones y el alza de las retenciones al 50%, del último proceso administrativo del Kirchnerismo.

“De ahí en más se hizo casi imposible revertir los problemas. Ya son muchos ciclos continuos y el estancamiento en la lechería sobrepasa los 20 años. Seguimos produciendo un poco más de 10 mil millones de litros, lo mismo que en 1998”, dijo; agregando que hay un diagnóstico equivocado y los botones que se apretaron para corregir los problemas del sector no son los adecuados.

Catta, reconoció que hay un problema básico de comercialización desde la producción primaria, en medio de un sector muy vulnerable. “A pesar que este gobierno logró establecer el dictamen de la Comisión de Defensa de la Competencia diciendo que el segmento no está cartelizado, nosotros consideramos que sigue habiendo una cartelización muy importante en Argentina”.

Por ahora, el diagnóstico indica que muy pocas empresas se ponen de acuerdo y el propio subsecretario de Lechería de la Nación, Alejandro Sammartino genera controversias al remarcar que la industria sigue cartelizada desde el gobierno anterior.

Para APL, el problema ha alcanzado un punto muy serio, desde que se perdió la estructura cooperativa del país, a diferencia de otras partes del mundo.

“Ni siquiera se pudo poner en funcionamiento un esquema más regionalizado, tras la caída de SanCor”, enfatizó asintiendo que es casi imposible generar una industria cooperativa para el procesado de leche.

El empresario, anticipó que están intentando –a nivel nacional– generar estructuras de comercialización asociativas entre la producción primaria para poder mejorar las ventas.

“Los llamados pool de compra de leche son el camino que tenemos que seguir y lo venimos planteando desde el primer día que asumió este gobierno que se aproxima a la finalización de su mandato”.

CANSADOS

Hoy el incremento de los lácteos en góndolas ya supera el 70%, en comparación a igual período del año pasado. La Asociación de Productores de Leche considera que sigue siendo amplia la brecha entre el precio que recibe el productor y el que paga el consumidor.

“Hace décadas que esto sucede. El productor agropecuario en general es tomador de precios a partir de un mercado que se va trazando o ajustando de acuerdo a precios internacionales. En la lechería vendemos años enteros a las industrias, sin saber qué precio vamos a cobrar”, disparó Raúl Catta destacando que el sistema de entrega es una locura.

Los ejemplos están a la vista, tan sólo con observar a muchos productores que venden sus vacas, porque no manejan los precios, los sucesivos errores de la política y los malos resultados económicos de una actividad que continúa con altos costos y las variaciones del dólar.

“Argentina atraviesa una disparidad de criterios políticos y medidas para el sector agropecuario que conducen hacia aberraciones productivas permanentes. Es importante profundizar y cuestionarnos porque sin tenemos capacidad de producir alimentos para 400 millones de personas, no contamos con una condición cultural para desarrollar el consumo y la disposición de compra del propio pueblo argentino”.

Según APL, hay que ayudar a la gente, más allá de los precios de los productos, para que no se produzcan estas disparidades. No hay que retroceder demasiado para ver que a principios de año los consumidores exigían un litro de leche a 24 pesos, cuando un litro de agua se vendía a 40.

“No podemos comparar el esfuerzo que significa producir un litro de leche contra un litro de agua. Entiendo que la gente trata de comprar lo más barato y está en todo su derecho pero tampoco se pude producir a estos costos”, sintetizó Raúl Catta.

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