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Las exportaciones mundiales caerán un 30%

ECONOMÍA. El mundo que viene evolucionará en base a sus capacidades tecnológicas.

Los negocios después de la pandemia. Argentina tiene capacidades para competir a nivel internacional.

El economista y experto en negocios internacionales, Marcelo Elizondo consideró que la economía mundial se encuentra detenida debido al momento particular que estamos viviendo y estimó que la suma de las exportaciones de todos los países va a caer entre un 15% y un 30% al cierre del 2020.

Al mismo tiempo, dijo que –en breve–, estaremos parados frente a un reacomodamiento de las fuerzas en el mundo, la conformación de nuevos bloques geopolíticos y ciertos ajustes en el comercio internacional.

“Es esperable que sucedan algunos cambios en los negocios. No sería una modificación sustancial pero si con algunas características nuevas”, remarcó agregando que vamos hacia un mundo que otra vez tendrá bloques y liderazgos que aglutinarán aliados de un lado y del otro.

“Estamos viendo que la relación entre China y Occidente no va a quedar igual luego de la pandemia. Es decir, la geopolítica va a cambiar y todo va a influir de lleno en el mundo de los negocios”.

Elizondo, resaltó que antes del coronavirus, la economía internacional venía evolucionando en términos de capacidades tecnológicas. “En los últimos años, la intangibilización de la producción mundial ha hecho que la globalización se proyecte mucho más impulsada hacia el desarrollo de intangibles que al comercio de bienes físicos. El gran crecimiento ha pasado por todo lo relacionado a la innovación, tecnología, software, servicios, patentes, propiedad intelectual; así como también, el conocimiento abocado a la producción y capital intelectual”.

Para el economista, estas son cualidades privilegiadas, que anticipan un mundo con más ciencia y mayores procesos de producción. “La consecuencia será un escenario legal internacional de más exigencias y requisitos”.

Por su parte, estimó que Argentina se encuentra en una situación con puntos a favor y en contra. “Hay sectores en nuestro país, que están con plena capacidad de competir en el nuevo mundo de los negocios. El segmento agro productivo es uno de ellos, porque trabaja con modificaciones genéticas, ingeniería agrícola y maquinaria de altísima calidad”, enfatizó asegurando que serán los rubros de mayor adaptabilidad.

Al cierre, consideró que los más difícil estará centrado en nuevas exigencias, requisitos, estándares y normas de seguridad calificadas que no todas las empresas podrán brindar. En esta caso, el experto recomendó el camino hacia una pronta modernización y adquisición de tecnologías para no quedar fuera de un circuito que pronto dará señales de reacomodamientos.

COMPLEJA

Elizondo, calificó como muy compleja a la economía de China. En una radiografía de la región, puso atención en los distintos niveles de evolución del gigante asiático, con algunos sectores muy tecnificados que compiten en el liderazgo internacional. “Sin embargo, aún persisten segmentos y actividades que vienen muy atrás, con estándares demasiado primarios.

“Existe una dicotomía, ya que china es por dimensión una economía de mucha relevancia por su población, su inversión y desarrollo tecnológico; sin embargo sigue registrando una enorme cantidad de pobres y segmentos muy poco modernizados. Estos dos extremos conviven, en medio de un modelo que ha sido exitoso a la hora de modernizar su producción y sacar gente de la pobreza. El capitalismo instaurado por China ha sido muy beneficioso para vastos sectores de la población”, subrayó.

Por ahora, la relación con Argentina ha venido creciendo a tal punto que durante el 2019 fue el segundo destino para nuestro país de las exportaciones.

Es decir, de los 60 mil millones de dólares exportados en bienes y cerca de U$S 15 mil millones en servicios; China nos compró por una cifra cercana de los 7 mil millones de dólares en bienes.

“El primero fue Brasil que invirtió U$S 11 mil millones en nuestros productos, donde la mayoría –en ambos casos– estuvieron relacionados al sector agropecuario”.

Un elemento diferencial, es la alimentación que seguirá siendo un factor crítico en el comercio internacional, donde aquellos países deficitarios en la producción de alimentos necesitarán seguir comprando.

Varios analistas, consideran que este elemento es la clave que garantiza un flujo comercial hacia el futuro y podría incrementar el negocio. “Entre soja, carne y frutas, Argentina podría exportar más y aprovechar las nuevas oportunidades que se aproximan”.

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