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Agro: la clave es crediticia, tecnológica y con más precisión

EFICIENCIA. La palabra más remarcada en Expoagro 2022

Argentina proyecta un mayor desarrollo agroindustrial con eficiencia. Promueven las herramientas tecnológicas a través de créditos.

Los fabricantes de maquinaria agrícola que llegaron a la 15º edición de Expoagro, sabían que tenían un diálogo difícil con los productores que vinieron a reclamar por las entregas de equipamientos, a menos de 25 días del inicio de la campaña de granos finos y en medio del cierre o cosecha de los granos gruesos.

El dato, muestra con firmeza el momento de algunos segmentos del sector y refleja que las fábricas de implementos y maquinaria agrícola de nuestro país, ya tienen toda su capacidad productiva vendida hasta fines del 2022 y en muchos casos hasta la siembra de trigo de la campaña 2023/24.

Sin embargo, en medio de este mundo tan incierto y nuestro país tan volátil, la exposición le anexo otro elemento y fueron las nuevas líneas de créditos. Entonces, en este marco tanto los bancos privados, provinciales y el propio Banco de la Nación Argentina dejaron a todos perplejos por el impulso hacia las oportunidades que se vienen.

Es decir, este segmento podría migrar de una tasa real del 30 a una del 22 % y con todos los adicionales que van variando; aunque el mayor diferencial lo anotó el gobierno de Santa Fe que les anexa un 8 % de descuento a los fabricantes y le suma cuotas fijas en pesos a 3 años.

En estos días, en la muestra se notó un interés generalizado por los créditos para todo tipo de compras en productos y servicios del sector agropecuario. No es un hecho menor, si se estima que en ediciones anteriores, el productor iba a buscar financiación propia de las empresas, rechazaba los créditos bancarios y armaba su compra bajo otra estructura financiera.

Entonces, aquellos que piensan que no hay políticas hacia el sector deberían agudizar un poco más los sentidos o ser más observadores. Al lado del predio donde se levanta Expoagro, la empresa Sidersa recibe bitrenes que llegan con bobinas y mueven chapas, tubos y derivados de acero. Algunos son de Vulcano, Ombú o la firma Helvética y forman parte de los pocos corredores logísticos (habilitados) que tiene el país para hacer correr estos equipos de tres ejes que cargan un total 75 toneladas.

De esta manera, el vecino de Expoagro refleja una de las tantas medidas políticas reclamados por un segmento de los fabricantes de maquinaria agrícola. La otra, tal vez se pueda ver en las tolvas o remolques, que por políticas destinadas al agro, ahora cargan hasta 52 toneladas y media, a diferencia de antes que solo se autorizaban 45. Al mismo tiempo, significa camiones de más potencia.

En definitiva, todo esto significa ahorro y en gran medida eficiencia para un segmento que se había acostumbrado a 2 años buenos por cada 5 malos; y desde hace más de media década le vienen tocando todas buenas.

En Expoagro 2022, también se notó que el país ha salido –casi– definitivamente de la pandemia y no es un dato menor, ya que la mayoría de los fabricantes se disculparon y anunciaron que las plantas en marzo han empezado a operar con la disponibilidad de su personal calificado.

“Lo normal siempre fue un 4 o 5 % de ausencia en planta por enfermedad u otro problema. En tiempo de Covid 19 la ausencia promediaban las 100 personas por día en una fábrica media. Eso significó una ausencia laboral del 20 %, en un segmento que se extendió por más de 1 año y medio”, resaltó Horacio Carlachiani de Ombú.

Este empresario, resaltó las ventas zonales o de época, según el implemento en el momento de la campaña agrícola, pero anticipó que las firmas están avanzando hacia una estandarización de sus líneas de productos con el objetivo de alcanzar una mayor eficiencia.

También apuntó hacia un dato contundente; el fierro ya no es tan importante sino la tecnología que carga encima.

Por eso, también Expoagro fue la capital de los grandes anuncios, donde empresas como Crucianelli, Apache y otras tantas, volvieron a remarcar sus planes de inversión para aumentar su capacidad tecnológica e instalada con sumas que fluctúan entre los 3 y 4 millones de dólares, para nuevos galpones o plantas que parten de los 2.400 metros cuadrados.

Daría la impresión, que todo se va organizando en base a la precisión, eficiencia, ahorro de recursos, incorporación de nuevas tecnologías y la capacitación con salida laboral propia de cada empresa.

Hay que recordar que la posta que inició la firma Claas con su emblemática Academia hace más de 2 décadas, hoy se replica con las escuelas de torneros, pintores, plegadores de chapas, soldadores y otros rubros en las plantas de Montecor, Bertini y varias empresas.

La exposición tuvo brillo y más allá de las tantas novedades, dejó bien claro que la innovación es un juego para los argentinos. Por supuesto, -con todo respeto- significa un desafío constante en esta tierra desde hace más de 20 años.

I+D, ha sido el camino para la transición hacia un mejor rendimiento de los cultivos, el desarrollo nutricional de la ganadería y la rentabilidad en estas dos áreas. “El foco es saber o lograr que todo sea simple, ágil y preciso”, remarco Esteban Giammalva de Fertec agregando que el camino a la corrección en la aplicación de fertilizantes está mostrando grandes resultados.

“Con investigación y desarrollo ya podemos abordar las condiciones de variabilidad de la fertilización tanto en suelo, como en clima y calidades. Hemos logrado con tecnología configurar máquinas que cuentan con más de 800 configuraciones posibles para adaptarse a cada variable”, subrayó Giammalva demostrando hasta dónde va la electrónica, los nuevos dispositivos y aplicaciones. Eso que pedían los técnicos de medir y calibrar, hoy lo hacen los sistemas inteligentes.

Uno podría quedarse con las palabras de muchos referentes que bromeaban diciendo que la decisión de los lanzamientos, son un esfuerzo constante para dar respuesta a los ajustes que encuentra y pide el productor. “Sus exigencias nos van llevando hacia este camino”, remarcó Gaspar López de Pauny.

“Vemos que el mercado se está yendo para arriba y los tractores que se vendían en 200 HP, están pasando a una potencia más elevada. Hay un mayor requerimiento de potencia para las máquinas que se están arrastrando. Estamos viendo que cada vez los equipos de siembra, pulverización y cosecha abarcan más espacio, superficie y tienen más peso”, destacó López agregando que lo hidráulico y potencia es fundamente en esquemas donde la tecnología te lleva a hacer más superficie en cada jornada.

Está claro, que el ahorro es la eficiencia y la capacidad en cada rubro de avanzar en menos tiempo. La nueva maquinaria genera menos gastos y atenúa el desgaste en un 20 %, algo similar se da con los nuevos insumos y la conjugación entre lo mecánico y electrónico; así como también, entre lo químico y lo biológico.